Mostrando entradas con la etiqueta coupe. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta coupe. Mostrar todas las entradas
lunes, 17 de enero de 2011
Más potencia para el Honda CR-Z:
Si hay un coche que se sale de la definición de habitual que la gente tiene de un híbrido, ese es el Honda CR-Z: cambio manual, chasis afinado para conducción deportiva, diseño agresivo…
Hasta este momento, el CR-Z se vende con un motor térmico 1.5 (gasolina) que combinado con otro eléctrico, le otorgan una potencia de 124 cv, que si bien no son pocos, seguramente dejarán con la miel en los labios a los más “quemadillos”.
Por eso, ante esta situación y debido a que el coche ha tenido una buena acogida en los mercados, los dirigentes de Honda habrían dado luz verde para incorporar un motor 1.6 turbo con dos niveles de potencia: 160 y 200 cv. ¿Alguien dijo Type-R?
Fuente: autoblog
Foto: diablomotor
sábado, 25 de diciembre de 2010
Prueba: Volvo C30 1.8 Momentum (Parte 2)
Ahora toca analizar las cualidades dinámicas del Volvo: ¿Estará a la altura de lo que se espera de un vehiculo Premium?
Vamos a descubrirlo:
Conducción:
El motor de esta unidad es un 1.8 atmosférico, gasolina, de 125 CV. El fabricante declara un consumo medio de 7,3 litros cada 100 Km., que si bien no me parece exagerado, queda un poco en evidencia al gastar un litro más que sus rivales (Audi A3 1.4 TFSI y BMW 116i).
Pese a este detalle, el motor me gustó mucho por varias razones:
lunes, 20 de diciembre de 2010
PRUEBA: VOLVO C30 1.8 Momentum (Parte 1)
Si hay un coche al que quería echarle el guante desde que salió al mercado, es el Volvo C30. Su diseño no deja indiferente: o te gusta o lo odias, no hay término medio.
El C30 es la propuesta de Volvo para el segmento de los compactos y en su punto de mira tiene al BMW Serie 1 y al Audi A3. Vamos a conocerlo un poco mejor:
Exterior:
Este Volvo es un compacto (con aire de coupé) de 4.25m de largo, 1,78m de ancho y 1,44m de altura. Sólo está disponible con carrocería de 3 puertas y la verdad es que no deja indiferente a nadie (especialmente por su trasera), todo el mundo giraba la cabeza para ver el coche, así que si lo tuyo es circular discretamente, es mejor que busques otro modelo. Alguno de sus rasgos de identidad son las llantas de aleación de 15 pulgadas, paragolpes y retrovisores en color de la carrocería y antena estilo “aleta de tiburón”.
No obstante, es en la trasera donde el C30 llama más la atención con unos faros traseros inconfundibles y con un portón del maletero que se abre con la misma luneta. Volviendo a la delantera, en los retrovisores tenemos integrados los intermitentes, me gusta esta solución porque considero que son más visibles a la hora de señalizar nuestra intención de adelantar. Siempre hablando de los retrovisores, debo decir que me convencieron por su generoso tamaño, por lo que es difícil perder de vista lo que viene detrás.
Interior:
Pasemos ahora al interior, al que puedo calificar de muy nórdico ya que todo está en su sitio y sin extrañas estridencias. Los materiales son muy buenos, nada que envidiar a otros Premium de la competencia. El salpicadero está recubierto por plásticos negros, combinados con superficies plateadas que trasmiten una gran sensación de calidad, tanto al tacto como a nivel visual, el mismo discurso se aplica a las puertas.
No puedo decir que este coche brille por su practicidad interior (no es su objetivo ya que para eso buscaríamos un monovolumen), pero lo que tiene lo aprovecha bien: la guantera (con cerradura, así me gusta) es grande y aprovechable; entre los asientos disponemos de un apoyabrazos para dejar las bebidas y objetos como un móvil, la cartera y las llaves. Además tenemos los compartimentos de las puertas y poco más.
La ubicación y empleo de la mayoría de los mandos me pareció sencilla en intuitiva, no creo que haya lugar a muchas equivocaciones. El climatizador automático me pareció muy eficiente y rápido en cumplir su cometido además de bastante sencillo de regular manualmente. Tenemos mandos en el volante para manejar la radio y para usar el control de crucero.
El habitáculo me pareció bastante silencioso, incluso a altas velocidades el ruido no era excesivo. El equipo de sonido es bastante satisfactorio, cuenta con cuatro altavoces y ni siquiera poniéndolo a tope distorsionaba el sonido.
El conductor se va a sentir a gusto con unos asientos de toque deportivo, envueltos en tela y cuero, con gran capacidad de sujeción en las curvas. Si la postura no es óptima, no hay problema: el volante (forrado en cuero) se regula en altura y profundidad al igual que el asiento que cuenta con el plus de la regulación lumbar y reposacabezas activos (protegen del latigazo cervical).
El C30 es un 4 plazas, cuenta con 2 asientos individuales en las plazas traseras, llevé pasajeros atrás durante 140 kilómetros y no hubo quejas, salvo por la falta de asas.
Pasamos al maletero, quizás el Talón de Aquiles de este coche. ¡Me cuesta creer que un Premium carezca de bandeja! Opcionalmente, puede llevar una tela para cubrir el equipaje, aunque creo que prefiero que vaya “al aire libre”.
Tiene una capacidad de 251 litros (539 si abatimos los asientos), he de decir que me parece una cifra más propia de un utilitario. Para mas echarle más leña al fuego (o suerte, según se vea) tenía una rueda de repuesto de dimensiones normales (originalmente lleva un kit reparapinchazos), con lo que la capacidad de carga se veía aún más reducida.
Más adelante, la segunda parte…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
